Uncategorized

Serie roja

flecha_volver2

Hemograma

Hematíes
Los valores normales de hematíes circulantes son de alrededor de 5,5 ± 1 x 10ˆ12/l en el varón y 4,8 ± 1 x 10ˆ12/l en la mujer. Sin embargo, para una adecuada valoración de la existencia de una anemia o una poliglobulia es necesario determinar la concentración de hemoglobina y el hematocrito.

Hemoglobina
La concentración normal de hemoglobina en sangre en los adultos es 14 ± 2 g/dl en la mujer y 16 ± 2 g/dl en el varón. El aumento de la concentración de hemoglobina, junto con un aumento del número de hematíes circulantes, determina la existencia de una poliglobulia, mientras que se entiende por anemia la disminución de la concentración de hemoglobina, independientemente de la cifra de eritrocitos.

Hematocrito
Representa la proporción de glóbulos rojos frente a la fracción plasmática en la sangre. El valor normal en un varón adulto es del 47% y del 42% en la mujer. El valor del hematocrito depende no sólo del número de glóbulos rojos circulantes, sino también de su forma y tamaño, lo que disminuye en cierta medida su utilidad clínica, que reside principalmente en la valoración de las variaciones en un mismo paciente.
El hematócrito aumenta en cuadros de poliglobulia verdadera o secundaria a hemoconcentración (por disminución del volumen plasmático en situaciones de deshidratación). Por el contrario, el hematócrito desciende en las anemias y en los estados de hemodilución.

Volumen corpuscular medio
El volumen corpuscular medio (VCM) es un índice del volumen eritrocitario que se calcula mediante la siguiente fórmula:
VCM = Valor del hematócrito x 10/Número de hematíes (x10ˆ12/l)
Se considera normal un VCM entre 83 y 97 fentolitros (fl). Este índice resulta de utilidad a la hora de clasificar las anemias. Cuando el VCM es menor de 83 fl se habla de anemia microcítica (típica de la ferropenia y de las talasemias); cuando es superior a 97 fl se trata de una anemia macrocítica (p. ej., en las deficiencias de vitamina B12 o ácido fólico, hipotiroidismo, hepatopatías -sobre todo la alcohólica-, síndromes mielodisplásicos).
Sin embargo, no hay que olvidar que en ocasiones el valor del VCM que ofrece el autoanalizador puede estar artefactado por diferentes situaciones (aumento de hematíes jóvenes [reticulocitos], presencia de hematíes aglutinados, etc.), por lo que la realización de una morfología de sangre periférica tiene un importante valor.

Hemoglobina corpuscular media y concentración corpuscular media de hemoglobina
La hemoglobina corpuscular media (HCM) expresa el contenido de hemoglobina promedio de cada hematíe. Se calcula mediante la fórmula siguiente:
HCM = Hemoglobina (g/l)Número de hematíes (x10ˆ12/l)
El valor normal oscila entre 29 ± 2 pg. Los hematíes con una HCM disminuida se denominan hipocrómicos (típicos de ferropenia).
Otra forma de determinar la concentración de hemoglobina por eritrocito es la concentración corpuscular media de hemoglobina (CCMH) que se calcula de la siguiente manera:
CCMH = Hemoglobina (g/dl) x 100/Hematócrito (%)
El valor normal de la CCMH es 34 ± 2 g/dl. Se consideran hipocrómicas las anemias con una CCMH inferior a 32 g/dl. Casi siempre que aumenta el contenido hemoglobínico del hematíe (HCM) se debe a la existencia de un aumento del VCM, por lo que la CCMH suele permanecer normal. No obstante, la CCMH puede aumentar en la esferocitosis hereditaria (por un menor volumen de los eritrocitos) y en algunas hemoglobinopatías.

Amplitud de distribución eritrocitaria
La amplitud de distribución eritrocitaria (RDW o ADE), índice que proporcionan los autoanalizadores, indica la variación en el tamaño de los eritrocitos. Los valores normales se encuentran en torno al 13 ± 2%. La existencia de una anisocitosis se caracteriza por valores elevados de la ADE.

Reticulocitos

Los reticulocitos son hematíes inmaduros, anucleados, pero en los que persisten algunas organelas citoplasmáticas como mitocondrias, ribosomas y sistema reticuloendoplásmico. El tamaño es superiro al de un hematíe adulto y conserva cierta basofilia-policromatofilia (tinción vital). Los reticulocitos abandonan la médula ósea y su maduración finaliza en la sangre periférica, donde persisten unas 24 horas. los valores normales de reticulocitgos en sangre periférica oscilan entre 35.000 y 75.000(microl. El número de reticulocitos en sangre periférica es un dato útil para diferenciar en el estudio de la anemia el carácter regenerativo (aumento del número de reticulocitos, como ocurre en las anemias hemolíticas) o arregenerativo (disminución de los reticulocitos, como p. ej., en las anemias carenciales, síndromes mielodisplásicos) de la misma.

Morfología de los eritrocitos

Alteraciones del tamaño

Alteraciones de la formach155f1[1]

  • Poiquilocitosis: desigualdad de la forma de los hematíes. También de carácter inespecífico
  • Esferocitos: hematíes de morfología esférica, generalmente de menor tamaño, sin aclaramiento central. Típicos de la esferocitosis hereditaria (por defecto en la membrana del eritrocito), o anemias hemolíticas autoinmunes
  • Eliptocitos: hematíes de forma elíptica. Hallazgo inespecífico aunque típico en la eliptocitosis hereditaria
  • Estomatocitos: hematíes con una depresión central en forma de boca. Alteración presente en la estomatocitosis hereditaria, hepatopatías, alcoholismo, algunas anemias hemolíticas autoinmunes
  • Dacriocitos: hematíes con forma de lágrima. Frecuentes en cuadros de mielofibrosis, o mieloptisis de otras etiologías (ocupación tumoral de la médula ósea). También en otras anemias graves
  • Esquistocitos: presencia de hematíes fragmentados. Típicos de las hemolisis intravasculares (hemolisis mecánica por CID, hemangiomas, anemia de la marcha, anemias microangiopáticas)
  • Dianocitos: hematíes con un aumento del área clara central, que corresponde a hemoglobina. Aparecen en hemoglobinopatías (talasemias, hemoglobinopatía C), hepatopatías, o anemia ferropénica severa (dianas microcíticas)
  • Drepanocitos (células falciformes): característicos de las hemoglobinopatías, especialmente la anemia falciforme por presencia de hemoglobina S
  • Acantocitos: hematíes con morfología espiculada. Se observan en hepatopatías, alfa-beta-lipoproteinemia congénita. También en anemias hemolíticas microangiopáticas, déficit de piruvatocinasa, carcinomas y uremia

Alteraciones de la coloración (cromemia)

  • Hipocromía: hematíes pálidos, que se tiñen débilmente. Se asocia con la anemia ferropénica
  • Policromatofilia: presencia de hematíes basófilos por persistencia del sistema reticular (hematíes jóvenes). Propios de las anemias regenerativas

Inclusiones eritrocitarias(fig.)

  • Punteado basófilo: presencia de grumos de color azul-grisáceo, en la tinción con Giemsa. Corresponden a acumulaciones de ribosomas. Se puede observar en el contexto de la intoxicación por plomo (saturnismo) y por otros metales pesados, anemias hemolíticas, talasemias, síndromes mielodisplásicos, y a veces en algunas leucemias
  • Corpúsculos de Howell-Jolly: corpúsculos redondeados de mayor tamaño, generalmente únicos, de color oscuro, que se corresponden con restos nucleares. Característico de las situaciones que cursan con hipoesplenismo o tras la realización de una esplenectomía. También aparecen en la anemia megaloblástica
  • Anillo de Cabot: presencia de una línea rosada en forma de anillo intracitoplasmático. Hallazgo inespecífico, si bien sugiere una alteración en la eritropoyesis
  • Cuerpos de Heinz: gránulos intraeritrocitarios generalmente únicos y excéntricos resultantes de la precipitación de las cadenas de la hemoglobina. Aparecen en las hemoglobinopatías inestables, y en la talasemia alfa

Poliglobulia

Anemia

Otros exámenes de la serie roja

Electroforesis de hemoglobina
En la actualidad se conocen más de 600 hemoglobinopatías diferentes, muchas de ellas sin repercusión crónica. Un amplio porcentaje de ellas puede detectarse mediante la realización de una electroforesis en acetato de celulosa y otros soportes a pH alcalino. La presencia de hemoglobina S, C, J, D, así como la A, A2 y la F se puede diferenciar según el patrón electroforético.

Prueba de falciformación
Util para el diagnóstico de una drepanocitosis. Consiste en inducir la formación de hematíes falciformes o drepanocíticos mediante la exposición de la sangre a un estado de hipoxia. Para ello se añade a la sangre colocada sobre un portaobjetos un agente reductor (metabisulfito o ditionito sódico al 2%), se cubre completamente y se observa al microscopio.

Volumen de sangre y masa eritrocitaria
El volumen total de sangre normal es de 70 ± 10 mg/kg de peso corporal. El volumen de plasma medido con albúmina marcada con Iˆ125 es de 45 ± 5 ml/kg. El volumen o masa eritrocitaria se determina utilizando Crˆ51. El valor normal es de 30 ± 5 ml/kg en el varón y de 25 ± 5 ml/kg en la mujer. La masa eritrocitaria está aumentada en las poliglobulias, y constituye uno de los criterios diagnósticos de la policitemia vera.

Vida media de los hematíes
La vida real media de los hematíes alcanza unos 120 días. Sin embargo se puede medir la vida media “aparente” de supervivencia eritrocitaria marcando los hematíes con Crˆ51 (en esta técnica se marcan todos los eritrocitos circulantes tanto los “jóvenes” como los que están ya próximos a terminar su plazo vital), y observando la radioactividad de muestras de sangre sucesivas, hasta que se reduzca al 50% inicial. Normalmente el tiempo medio de vida de los hematíes marcados (jóvenes y viejos) oscila entre 25 y 30 días.
En las anemias hemolíticas está acortada esta vida media. En las formas adquiridas, extraeritrocitarias, la curva es exponencial, y la vida media, por lo general, muy acortada (6-7 días aproximadamente); las fromas de origen intraeritrocitario muestran a menudo una curva bifásica, y genrealmente la supervivencia es más prolongada (alrededor de los 12 días). Cuando existen pérdidas hemorrágicas pueden verse artefactados los resultados, con una aparente dismninución de la supervivencia eritrocitaria. Por el contrario, en el mixedema suele estar alargada la vida media de los hematíes.

Resistencia globular osmótica
El test de resistencia osmótica sirve para poner de manifiesto la capacidad de los eritrocitos para resistir medios hipotónicos. Para ello se enfrentan los hematíes a soluciones hipotónicas decrecientes. Normalmente, la hemolisis comienza a partir de la solución salina al 0,5% y se hace completa con la solución al 0,35%. Estos valores aumentan a 0,6 y 0,4% cuando se emplean hematíies incubados a 37ºC durante 24 horas. El resultado de la prueba se expresa en concentración en que aparece hemolisis inicial y concentración en la que se ha producido una hemolisis del 50% de los eritrocitos (Hˆ50). El valor normal del Hˆ50 oscila entre 0,36 y 0,42% en la prueba inmediata y entre 0,45 y 0,52% en la prueba incubada.
La resistencia globular osmótica está disminuida en la esferocitosis hereditaria, y es más sensible la prueba incubada que la inmediata. también se puede observar una menor resistencia osmótica en la reticulocitosis (por la inmadurez de los hematíes) y cuando existe una hipocromía concomitante, estados acidóticos, infecciones graves.
En otras anemias hemolíticas como la eliptocitosis o la anemia de células falciformes, la resistencia es normal y en ocasiones incluso elevada.
Una prueba similar es la realización de una prueba de lisis en glicerol acidificado.

Prueba de hemolisis en suero acidificado (test de Ham)
Consiste en incubar los hematíes a 37ºC frente al propio suero del paciente acidificado y frente a un suero control homólogo tambien acidificado. Se considera positivo cuando se observa hemólisis en ambos casos, como consecuencia de la activación del complemento por el efecto del pH. El test de ham es positivo en la hemogloinuria paroxística nocturna (HPN). Tambiién es positivo, pero sólo frente a un 10-15% de sueros homólogos y nunca frente al propio, en la diseritropoyesis congénita tipo II.
Recientemente, la citometría de flujo (detección de disminución de los antígenos eritrocitarios CD55 y CD59) ha relegado al test de Ham como herramienta diagnóstica principal de la HPN.

rInmunohematología: prueba de Coombs directa e indirecta
La prueba de Coombs sirve para detectar la existencia de anticuerpos frente a algún antígeno eritrocitario mediante la adicción de suero antiglobulina humana o anticomplemento.
Coombs_test_schematic
La prueba de Coombs directa detecta anticuerpos unidos a los hematíes del paciente (sensibilización en el propio organismo), y es positiva en anemias hemolíticas autoinmunes, anemias hemolíticas inducidas pro fármacos, hematíes fetales en la enfermedad hemolítica del recién nacido o hematíes transfundidos en reacciones transfusionales de naturaleza inmune.
La prueba de Coombs indirecta detecta anticuerpos libres en el suero del paciente (se provoca la sensibilización in vitro de hematíes y posteriormente se añade la antiglobulina). Estos anticuerpos pueden surgir como consecuencia de la transfusión de sangre no compatible para el antígeno Rh (anticuerpos anti-D) u otros antíegnos eritrocitarios, o cuando existe comunicación hemática materno-fetal durante la gestación o el parto cuando la madre es Rh- y el feto Rh+.

Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s